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31.03.2009
Turismo comunitario con el PPD
La iniciativa de la Cooperativa Guardianes del Bosque (GARBO) en la región de Jinotega, y la administrada por ADEPROD en la comunidad de Venecia a una hora de Estelí, son dos ejemplos de desarrollo del turismo comunitario en la ruta del café, al norte del país.
La “Ruta del Café”, una iniciativa del Instituto Nicaragüense de Turismo (INTUR, asocia a cinco departamentos del Norte de Nicaragua: Estelí, Jinotega, Madriz, Matagalpa y Nueva Segovia. Privilegiada de muchos encantos naturales, la zona es propicia para el desarrollo de turismo de base comunitaria, que logre proveer a los pobladores nuevas fuentes de ingresos, pero también motivar a la gente en cuidar de sus recursos naturales.
El PPD lleva al momento 19 proyectos de turismo al largo de la ruta, dentro los cuales trece proyectos son financiados por el Gran Ducado de Luxemburgo.
La cooperativa Los Guardianes del Bosque hace parte de esos proyectos con financiamiento de Luxemburgo. La comunidad se ubica dentro de la reserva de biosfera de Bosawás, patrimonio de la humanidad reconocida por UNESCO, a 40 kilómetros de la ciudad de Matagalpa, departamento de Jinotega, en un área de paisajes montañosos grandiosos, con montañas de alturas impresionantes y numerosos saltos. Hasta ahora la zona era clasificada con pobreza extrema. Otra amenaza relevante dentro de la zona es la perdida inexorable de biodiversidad en esta tierra de cultivo del café, ya que las fronteras agrícolas siguen avanzando.
En 2006, la cooperativa había sido beneficiada de una primera fase con el PPD para ampliar su actividad turística. Hoy, cuenta con tres senderos para caminar hacia miradores o cascadas, un albergue para hospedar hasta 26 personas, un comedor, y una organización fortalecida. Además, dos albergues adicionales se están creando en la zona.
Cincuenta socios de la cooperativa se han beneficiado del proyecto, y más de 300 en forma indirecta en toda la comunidad.
GARBO decidió este año aprovechar del desarrollo de su actividad eco turística para extender sus ofertas y llevar beneficios a grupos adiciónales de la comunidad, sobre todo mujeres. Desde el nuevo financiamiento hace 4 meses, la cooperativa paso de 32 a 65 miembros, contando ahora 32 mujeres socias.
Un sistema de rotación dentro de la cocina del albergue y en la limpieza de los cuartos ya había empezado para que a cada mujer socia reciba ingresos adicionales gracias a la actividad turística. Desde el inicio del nuevo proyecto, las socias se organizaron dentro de una casa de la mujer para extender sus actividades. Se dividieron en cinco grupos de interés distintos: artesanía, plantas medicinales, hornos para producción de pan, granja de gallinas…que de ser llevados a cabo podrían permitir a la comunidad lograr una mejor auto suficiencia y aumentar ahorros. La idea es aprovechar de la mana turística para desarrollar producciones locales. De hecho, hasta ahora la mayoridad de los productos de consumo eran importados, lo que representa una gran perdida de capital para la comunidad.
Dos talleres de intercambios de cocina ya fueron organizados entre la cooperativa y otra de la Reina en San Juan, para permitir a las mujeres de intercambiar experiencias en el lugar de servicios a los turistas, y fomentar ideas de recetas nuevas y originales, tal como bechamel, ratatouille, etc…. Y como lo precisaron con orgullo las señoras Antonia Prado Gutierrez y Maria Jesús Prado, beneficiarias del programa, ellas mismas pudieron enseñar sus recetas locales a sus contrapartes.
El proyecto esta todavía en ejecución y debería finalizarse en febrero del año 2010 con logros palpables en el involucramiento de las mujeres en la actividad ecoturística de la cooperativa. Se espera también un mejoramiento sensible de la calidad de vida de la comunidad, y además una toma de conciencia general sobre la importancia de proteger a la biodiversidad, ya que de esta preservación depende la sobrevivencia directa de los habitantes de la zona.
En cuanto al proyecto de ADEPROD en la comunidad de Venecia, está por finalizarse. La cooperativa, con una gran mayoría de socios cafetaleros, lleva cinco años de desarrollar turismo.
El financiamiento del PPD que empezó en 2007 permitió llevar capacitaciones en computación y en cocina. Se organizaron también talleres para diez guías turísticas, mas unos de carpintería y costura para ampliar la producción artesanal y su calidad.
Para Trinidad Padilla, coordinador de la cooperativa, con el proyecto se mejoró los conocimientos generales de la población, que se transmitirán y fortalecerán también dentro la cooperativa.
Mariano Romero, carpintero, prestó su local para las primeras capacitaciones. Él mismo participó en el taller de carpintería, lo que le llevó conocimientos adicionales en ebanistería. Es un beneficiario indirecto, ya que no participa en las actividades turísticas, pero fue contratado para llevar a cabo las rotulaciones y también tiene más perspectivas de venta de su producción con el turismo.
La región es el pulmón de Condega, y tercer lugar de la taza de excelencia del café, nos recuerda orgullosamente Noe Zeledon, coordinador de ADEPROD para este proyecto. De hecho, La cooperativa sembra al tanto de la importancia de su recurso forestal, el señor Padilla declara que la comunidad entera se comprometió en cuidar del bosque al largo plazo. Por ejemplo, llevan planes de reforestar en el área 3500 nuevas semillas de plantas este año.
Gilberto Laranzo, guía capacitado, habla con mucha seguridad y una inmensa sonrisa de los senderos que recorre con los turistas ¨Esos senderos son un encanto declara, y también lo dicen todos los turistas que llevé allá ¨.
Como lo subraya el señor Zeledon, el turismo sigue siendo visto en la región como una alternativa y no una solución para el desarrollo, pero sin embargo, más allá del aspecto económico, el turismo provee a la gente orgullo por su región y esperanza para el futuro.