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14.04.2009
Agricultura sostenible: los desechos del café si se pueden reciclar
¨ Tratamos de conservar lo poco que nos queda ¨, son las palabras de un pequeño cafetalero. Los productores han visto como poco a poco se ha causado daños a la tierra por utilización de ciertos químicos y otros métodos tradicionales de producción agrícola, pero ellos ahora están tratando de girarse hacia técnicas agrícolas más sostenibles para el ambiente. Con el propósito de ayudarles en esta transición, el PPD lleva al momento 16 proyectos para desarrollar métodos de agricultura sostenible. Así, en la región norte del país, dedicada mayormente a la producción de café, el PPD maneja dos iniciativas de desarrollo de técnicas de reciclo de los desechos del café en fertilizante.
La primera iniciativa, ejecutada por la cooperativa cafetalera PAC que se ubica en la reserva natural Tepesomoto-La Pataste en la región de Madriz, beneficia a 65 socios, 30 fincas en total del área.
El proceso de beneficio húmedo del café está utilizado por la alta calidad del grano que se obtiene, aunque tiene como inconveniente la utilización de altos volúmenes de agua, llevando a cuantidad de residuales líquidos y sólidos. La mayor parte de estos residuales (pulpa de café) se desechan y pasan a constituir verdaderos focos de contaminación.
Para responder a esta problemática, empezaron a desarrollarse nuevas formas sostenibles de reciclo de la pulpa para utilizarlo como fertilizante.
El PPD ha financiado la instalación de doce despulpadoras en las fincas. Además del aspecto ambiental, esta técnica de reciclar está dando a los productores una mayor auto suficiencia, y este fertilizante orgánico puede también ser comercializado, aportando ahorros adicionales.
Con otros financiamientos, los cafetaleros habían empezado a llevar capacitaciones sobre como obtener fertilizante, sin embargo con este proyecto se completó la formación con talleres de manejo de las despulpadoras, además de varias sesiones de educación a la conservación de los suelos.
El señor Daniel Pérez, miembro activo de la cooperativa, declara con vehemencia que antes, sin esos conocimientos, los campesinos ni siquiera se daban cuenta que estaban dañando su tierra, aún si al paso de los años, notaban el desgaste de los suelos, y añade: …¨El proyecto nos trajó mucho, sobre todo las capacitaciones en donde se aprende, se pueden hacer preguntas, se intercambian ideas. Así se les hace conciencia a los cafetaleros como mejorar la producción, el ambiente, y así mismo la propia calidad de vida de cada uno¨… Los cafetaleros también tuvieron capacitaciones sobre manejo de fincas. El técnico de la PAC, Harlem Lozano, explica: …¨Hasta ahora tenemos problemas de rendimientos bajos, se trabaja a elevarlos para que las empresas sean rentables al largo plazo. De hecho, muchas posibilidades de mejoramiento sencillos de los cultivos existen, como por ejemplo sembrar especies de árboles maderables para procurar sombra a los cafetales”...
Nueve mil plantas están por estar entregadas a los campesinos y asemilladas, ya se plantaron árboles frutales, tales como aguacates, naranjas y unas seiscientas forestales. Al mismo tiempo han sido llevados estudios medioambientales en cada finca del proyecto con una propuesta personalizada a cada productor y un calendario de actividades.
Los beneficiarios asumieron la mano de obra y el proyecto les otorgó herramientas y semillas.
En el segundo proyecto, de la cooperativa UCAFE en Dilpito en la frontera con Honduras, se cuentan con 27 beneficiarios, de los cuales ocho mujeres son cabeza de familia.
Aquí la cooperativa decidió desarrollar un sistema de reciclo de la pulpa a través de la lombricultura. La lombriz consume la pulpa del café húmeda, lo que la recicla, en un periodo de más o menos 15 días y este producto luego se usa como fertilizante.
Veintisiete centros de lombricultura fueron construidos, cada beneficiario tiene una. Ellos producen ahora 30 quintales de lombriz para la comercialización, además de lo que consumen para sus propias parcelas.
También aquí se llevaron capacitaciones para aprender a usar el material, además de la organización de intercambios entre productores sobre técnicas sostenibles.
Conjuntamente otras prácticas orgánicas están desarrollándose, el purín por ejemplo, aplicado al café, ayuda a mejorar la calidad y cantidad de la producción y al mismo tiempo preserva las tierras.
Según el señor Erwin, beneficiario del proyecto, la gente se entusiasma en preservar el ambiente cuando ven los resultados concretos que provee la agricultura orgánica, aunque no es fácil lograr cambios rápidos.
La contaminación del agua se ha reducido en Dilpito gracias a esos nuevos métodos sostenibles. Según los habitantes, se mejora también la salud pública.
Las dos cooperativas están en un proceso de certificación. El técnico de la PAC subraya que las despulpadoras ayudaran a conseguir la certificación de café orgánico con el FLO. Danilo Dávila, de UCAFE, subraya que el proceso es largo, más de tres años, pero sin embargo esta certificación de comercio será de gran ayuda para mejorar la situación de los productores. Los logros para el ambiente también serán tangibles. Los cafetaleros solían solamente conformarse con leyes nacionales de protección ambiental, pero con las promesas de certificación, se tienen que cumplir con requisitos ambientales adicionales y durables.
Al final, para los campesinos, las técnicas sostenibles de producción abren muchas puertas, sobre todo la perspectiva de poder al final vivir confortablemente de su labor.
Enlace:
http://www.undp.org.ni/noticias/420